“Lo
Esencial es Invisible a los Ojos” ese fue el secreto que el zorro compartió con
El Principito el día de su despedida, un
consejo simple y aplicable a muchos aspectos de la vida. Las cosas que realmente son importante sólo pueden ser vistas con los ojos del corazón.
El Principito es una obra muy sentida del escrito y aviador Antoine de Saint - Exupéry, quien le dedica el libro a un amigo y luego corrige diciendo que era para el niño que una vez fue su amigo.
Este libro fue inicialmente escrito para niño, lo interesante es que al comenzar a leerlo siendo niño me pareció infinitamente aburrido y me fue imposible pasar de las primeras páginas, al hacer lo propio siendo adulta descubrí que no sólo es una obra muy notable sino que encierra aspectos que emulan lo que se convierten los seres humanos cuando crecen.
En su viaje El Principito conoce a un borracho que bebía para olvidar que tenía problemas con la bebida, un rey que no tenía a nadie a quien mandar y por tanto quería que el niño se quedara con el para al fin tener un súbdito, un hombre vanidoso y un hombre de negocios.
Todos estos personajes represantan distintas personas que como seres humanos tenemos que convivir. Existen muchos seres como el Rey que no importa no tener a nadie a su carga, ni caracer de liderazgo sino que lo significativo es tenr su cargo, ser jefe, mandar, aunque a fin de cuentas no se tenga a nadie para hacerlo o cuando se haga nadie te tome en cuenta.
El hombre de negocios estaba tan preocupado acumulando fortuna que no era capaz de disfrutar de su entorno, tan obsesionado por el tener que no se ocupada del aquí y el ahora, me recordó a las personas que trabajan para darle algo mejor a su familia y no le dedican el tiempo que es lo que muchas veces o casi siempre necesitan.
El Príncipito convivía en su asteroide de origen con una rosa que a pesar de ser frágil y encontrarse expuesta era muy presumida, al punto tal de lograr que el niño se incomodara y emprendiera su viaje.
El Principito como todo niño no permitía que no se le respondiese una pregunta que formulase, sin embargo evadía las preguntas que el piloto que encontró en La Tierra y que era el narrador de esta historia le hiciera.
El piloto inicia la historia hablando de su niñez, y como abandonó su carrera de pintor cuando los adultos no lograron entender el siguiente dibujo
Aunque todos los adultos veían un sombrero el piloto pintó una boa que se había comido un elefante. Esto refleja como los adultos ven el mundo y como es percibido por los niños, vemos las cosas en base a nuestras experiencias y paradigmas. Vemos la vida según los lentes que tengamos, como en el mago de Oz al llegar a la ciudad Esmeralda, los lentes les hacían ver todo verde. Así somos los adultos.
También tenemos a los baobabs que representan los problemas, cuando se detienen a tiempo son manejables pero cuando se les deja crecer ocupan todo tu espacio y se han imposibles de eliminar
Finalmente se tiene el zorro, que representa la amigad, al ser domesticado por El Principito crearon lazos y eso hizo que aunque fuese un zorro como cualquier otro, se volviese único.
Son precisamente los amigos quienes suelen darnos los más significativos consejos, de esas cosas que sólo puede verse con los ojos del corazón.