Una de las más hermosas y maravillosas historias plasmadas en un libro sin igual, la novela combina el romance con la comedia de modo tal que hace que la historia fluya con rapidez, ambientada en una sociedad donde lo más importante en la vida de una mujer es conseguir un buen matrimonio, no el que precisamente la haga feliz.
Narra la historia de amor entre el joven adinerado Fitzwilliam Darcy y la segunda de las cinco hijas de la familia Bennet, Elizabeth "Lizzy". La posición social de ambos los distancia desde el inicio, él es demasiado orgulloso para cortejar adecuadamente a la joven y ella prejuiciosa ante su actitud
Las jovenes se enfrentan a la decisión de más difícil de su vida, tienen una madre cuya única función en la vida es encontrarle marido a sus hijas, lo más convenientemente posible, no importa si el hombre es de buen corazón, si las hará felices, simplemente el tiempo apremia y que su hija mayor (de 23 años) se encuentre todavía soltera representa una fuente constante de tormentos.
Cuando la menor las Bennet, Lydia de apenas 15 años huye con un soldado, no se siente culpable de haber alentado este comportamiento, se muestra alterada hasta que se casa y una vez que esto ocurre (no sin una intervención oportunda de su hermano y Mr Darcy) actúa reforzando su conducta negativa felicitándola y feliz de alardear de tener una hija "casada" y de la tranquildad que eso le representa.
La Señora Bennet trata también de obligar a Elizabeth a casarse con su primo, el cual heredará el mayorazgo de la familia a la muerte de su padre, sin embargo la joven tiene un alto sentido del humor, una alegría y creatividad no muy común en aquella época que contrasta en extremo con el pretendiente, por lo que ella inmediatamente rechaza la oferta a pesar de todos los gritos y ataques de los "nervios" de su madre.
Elizabeth se siente atraída inicialmente por otros hombres en la novela antes de comenzar a entender la verdadera personalidad de Darcy, él en su orgullo había dado por sentado que ella aceptaría su propuesta de matrimonio sin detenerse a pensar la opinión que la chica tuviera sobre su persona, poco a poco fue descrubriendo en él un hombre amable y protector con su familia, amigos e inclusive empleados; sensible y leal al darse a la tarea de buscar a la hermana libertina para evitarle la pena y el vejo social que eso representaba para su amada.
De esta manera la joven descubre que la persona que realmente la podía hacer feliz era quien ella menos imaginaba, a veces no se trata de lo que se quiere sino de lo que realmente se necesita, ella quería el hombre abierto, extrovertido, simpática, pero descubrió que necesitaba un hombre calmado y amoroso, que dentro de su introspección lograra conectarse en sueño e intereses con ella, que hiciera que ella lo amase de una forma especial, bonita, sincera, de esas que te llegan al alma y que son para toda la vida...

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